Crumble de Manzana



Hoy os traigo un postre que personaliza al otoño, tanto pos su sabor como por su color. Como todas las recetas de este blog, es sencillo y para chuparse los dedos. 

Los ingredientes que vamos a necesitar son los siguientes:



Proceso:
Empezamos precalentando el horno a 180ºC y mientras toma temperatura aprovechamos para preparar el crumble.

En un recipiente grande mezclamos con las manos la harina, el azúcar, una cucharada de canela, y la margarina, hasta que se formen “migas” (crumble). Si nos quedan muy grandes, podemos añadir un poco más de harina, y si nos quedan muy pequeñas, añadiremos un poco de mantequilla. Cuando estén listas las dejaremos enfriar unos 15 min en el frigorífico.

El color tostado que tiene mi crumble, se debe al azúcar moreno que utilicé para prepararlo. Si usáis azúcar blanco, os quedará algo más dulce y con un color más claro. 


Mientras el crumble está se está enfriando, vamos pelando las manzanas y cortándolas en daditos de 1 cm de lado aproximadamente.

Engrasamos una fuente especial para horno con un poco de mantequilla, y colocamos los trozos de manzana en una capa uniforme. 

Las espolvoreamos tres cucharadas de azúcar y una de canela.

Por último vertemos el crumble por encima y repartimos, cubriendo toda la capa de manzanas. Lo ideal es que la capa de crumble ocupe 1/3 de la altura del postre y la de manzanas los 2/3 restantes. 


Horneamos durante 30 minutos aproximadamente. Si habéis usado azúcar blanca es muy fácil saber cuando está hecho, porque la capa de crumble se dorará. Si usáis azúcar morena, el color apenas cambia, pero os podéis guiar por el crujiente de las migas. En cualquiera de los dos casos, cuando tengan la consistencia de un trozo de galleta, es que nuestro postre está listo.

A la hora de servirlo, lo ideal es dejarlo reposar durante al menos media hora tras sacarlo del horno, y acompañarlo de helado de vainilla si lo encontramos sin lactosa. Si no lo queréis consumir al momento, debéis tener en cuenta que cuanto más tiempo pase en el frigorífico, más se transmite la humedad de las manzanas al crumble y menos crujiente estará.


¡A disfrutar!

Batido de chocolate sin lactosa

Hoy os traigo uno de los mejores acompañamientos para desayunos y meriendas. Dedicado especialmente a los amantes del chocolate y la soja.

 Tiene un sabor suave, que en mi opinión es la combinación perfecta entre chocolate y soja, porque ninguno de los dos se come al otro.  Es 100% vegetal, y como nos indican en la tabla de propiedades, su contenido en lactosa es de 0 gramos. El único inconveniente para mí, es la elevada cantidad de azúcar (22,5 gramos) que se encuentra en 250 ml (un vaso de tamaño normal) de este batido. Para que nos hagamos una idea, esto equivaldría a unas cinco cucharillas de azúcar. En realidad, es lo normal que suelen llevar este tipo de bebidas, pero siempre pienso que no están justificadas, ya que de por sí sus ingredientes llevan azúcares naturales suficientes para que el resultado de la bebida sea lo suficientemente dulce.

¡A disfrutar!

Recetas sanas y sencillas

Hoy toca hablar de los libros de cocina, esos que aportan creatividad a nuestros platos y nos llevan pacientemente por el camino de pelar, cortar, mezclar, sofreír y hornear. Y si además las recetas son sanas y sencillas, ¿qué más les podemos pedir?

Super Alimentos. Para vivir más y mejor. Más de 100 recetas saludables, RBA.

Este libro tiene una distribución poco convencional, en el sentido de que no encontramos en el índice "pastas", "sopas" o "postres", sino: "antibióticos naturales", "hortalizas saludables" y "cereales nutritivos". En cada uno, se centran en algunos productos como por ejemplo el ajo, la calabaza y quinoa, respectivamente, y de dedican un par de páginas a explicar sus propiedades y sus beneficios para la salud. Le siguen varias recetas con dicho producto, a cual más apetitosa.

Los ingredientes que exigen, suelen ser naturales y fáciles de conseguir, y en general los platos son muy fáciles de preparar. Sin duda lo que más me gusta de este libro, es la fotografía. La presentación de los platos está muy cuidada, y no hay ninguno que no me apetezca hacer. Me he fijado que utiliza productos lácteos en contadas ocasiones lo cual también le hace ganar muchos puntos.

Cocina Sana y Fácil. Recetas de Bolsillo, Parragon.
Este pequeño libro es chiquitito pero matón. Está dividido es cinco categorías: Sopas y entrantes, Carnes rojas y blancas, Pescado y marisco, Verduras y ensaladas y Postres. En cada una de ellas encontramos una docena de recetas variadas, adecuadas a todos los gustos. Además añade en alguna de ellas consejos y sujerencias, que en ocasiones son meras curiosidades y en otras nos ayudan a resolver situaciones con las que podemos encontrarnos cocinando.

Hay varias recetas que incluyen queso o leche, pero podemos sustituirlos por productos sin lactosa sin alterar el resultado. La fotografía también es magnifica como podréis apreciar a continuación.

¡A disfrutar!

Gratinar sin Queso

Verdadero o falso: si aún no hemos encontrado ese queso sin lactosa que nos sienta bien, la opción de gratinar tiene que desaparecer de nuestras recetas. FALSO.

Lo primero que necesitaremos cualquier receta que necesite horno. En mi caso: Musaca.
1: Preparamos la carne picada como más nos guste.
2 y 3: Añadimos tomate, lo mezclamos con la carne y dejamos que se haga unos minutos.
4: Asamos las berenjenas, las cortamos en dados y las vertemos en un recipiente que se pueda meter en el horno.

Después de poner la carne sobre las brenjenas es el momento de realizar el truco.

Espolvoreamos un poco de pan rallado sobre la carne y metemos en el horno, una media hora a 200ºC.

 Cuando salga tendrá una capita crujiente por encima que marcará toda la diferencia. Está claro que al queso gratinado no le llega ni a la punta de los talones, pero es mucho mejor que no tener nada.

¡A disfrutar!

Queso de untar Sin Lactosa

Hoy os presento al hermano mellizo del queso Philadelphia. Solo se diferencian en un pequeñísimo detalle, que a la vez es el más importante, este no tiene lactosa.

Yo lo suelo tomar en el desayuno, untado en pan tostado, y acompañado de una loncha de pavo o de jamón cocido. Quiero destacar sobretodo su sabor suave y su cremosidad.

La gama LactoFree de Arla cada vez tiene más presencia en los supermercados. Además del queso he probado su leche sin lactosa, y ambos sientan estupendamente. Me gusta que en cada producto explican lo que es la intolerancia a lactosa, cuales son sus síntomas y los beneficios de sus productos. Dado que es un problema muy común entre los adultos, me parece una manera muy acertada de concienciar e informar a la población.

¡A disfrutar!

Primer contacto: Comida Japonesa

Si me hubiesen dicho hace un año que en un futuro no muy lejano comería sushi, no me lo hubiese creído, porque los prejuicios contra el pescado en general y en particular contra el crudo me tenían atada de manos y pies. Pero poco después se presentó la intolerancia, y cuando una puerta se cierra, siempre se abre una ventana, y el hecho de tener que renunciar al 80% de casi todas las cartas de restaurantes, por los quesos, salsas, gratinados, etc, ha expandido mis murallas mentales. Afortunadamente en la cocina japonesa se emplea poco la leche de vaca, por lo que, para mi alegría, podría haber probado casi cualquier plato de la carta.

El restaurante en el que comimos se llama Keade, y es una cadena que tiene varios locales en distintos sitios de Sevilla. Porque es el que conozco personalmente, os recomiendo el de Santa María la Blanca. Tiene un ambiente muy acogedor, el servicio es muy rápido y la calidad del pescado es excelente.

Fuimos fieles al refrán que dice: "En la variedad está el gusto", y pedimos cinco platos distintos para compartir entre cinco adultos. 

1.Ensalada de la casa. (Jikasei Salad). Es un plato a base de una mezcla de lechugas, con una salsa bastante fuerte cuyo sabor no sabría describir, aguacate y piña. Estaba adornada con sésamo y ajenuz o semilla negra.

2. Sushi variado, como no podía ser de otra manera. (Sushi Moriawase). Este plato se componía de sushi de atún (mi preferido), salmón y bacalao. Me temo que no llegamos a consenso sobre el relleno de los rollos que están a la derecha, pero aún sin saber lo que era todos coincidimos en que estaba riquísimo. La pasta verde en forma de hoja que esta abajo a la izquierda y lo que parece salmón en la parte derecha del plato, son en realidad una pasta de algas que tiene un sabor muy fuerte parecido a la colonia, o a un producto de limpieza. Os animo a probarlo porque se trata de sabores muy interesantes, pero es de las cosas que una y no más.

3. Tempura de verduras. (Yasai Tempura). He de decir que no esperaba que la tempura me impresionara tan positivamente, porque la he comido más veces. Pero estaba frita de una forma distinta, más suave, lo que respetaba por completo el sabor de la verdura y me encantó. Había en el plato: espárragos, apio, brócoli, calabaza, calabacín e hierba buena.

4. Ternera a la plancha. (Sirloin Steak). El título de este plato deja poco a la imaginación. La carne estaba muy tierna y la acompañaba una salsa, que hacía que pareciese más un plato de carne guisada que uno de carne a la plancha. Terminaban el plato brócoli y zanahoria a la plancha.

5. Arroz frito. Detrás de este plato hay una historia divertida. Vimos una foto de un arroz en la carta pero no encontrábamos en ningún sitio como se llamaba, así que se lo señalamos a la simpática japonesa que nos tomaba nota, y nos dijo "Ah! Arroz con cositas!". Y así bautizamos oficialmente al plato. Lo sirven en pequeños tarros individuales, y tiene trocitos de varias verduras y setas.

6. Pudín de Frutas. Sin Lactosa. ¡Fiesta!. No puedo decir que fuera lo que más me impresionara, pero el hecho de poder tomar un postre ya es suficiente para mí. Se trata de una especie de flan, con poco sabor, en cuyo interior encontramos trocitos de la misma fruta que lo acompaña. Creo que es fruta de la pasión, pero no estoy nada segura. Tenía una consistencia parecida a la pera y un sabor que no asocio a ninguna fruta que conozca.

De cantidad, cinco platos para cinco, quizá para algunos se quede un pelín corto, si lo que buscáis es acabar hartos. Para mi gusto, los platos tenían la medida perfecta, porque todos pudimos probar todo y acabamos satisfechos pero sin la pesadez característica de haber comido demasiado. El precio puede variar en función de los platos que se pidan, pero sale entre 20 y 25 Euros/persona.

¡A disfrutar!

PD: Quiero dedicar esta entrada a mi padre, uno de los lectores más fieles de este blog, y el encargado de planear esta mágnifica comida.