No negaré que este helado me tenía intrigadísima. ¿Sabría a arroz? ¿A arroz con leche quizás? o por el contrario ¿Carecería completamente de sabor?. Por ello me lancé a probarlo y hoy os puedo presentar el Helado vegetal de arroz Vainilla Bourbon, de Bertona y que se puede comprar en Mercadona, con pareado incluido.
En cremosidad y en textura se ha ganado mi diez, pero en sabor... Es una historia completamente diferente escrita incluso en un idioma distinto. Para mi gusto no sabe prácticamente a nada, ni a arroz ni a vainilla, ni a bourbon. Entiendo que el sabor a vainilla es uno de los más suaves del mercado, pero ya se podrían haber esmerado un poco más. Por lo demás no tiene ninguna pega.
Una grana ventaja es el hecho de que sea 100% vegetal lo que lo acerca a un número más amplio de personas, ya que aparte de no tener lactosa, está libre de proteína de la vaca, así como de gluten.
Como siempre os dejo los ingredientes y la información nutricional.
¡A disfrutar!
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Helados sin lactosa: Conos sabor vainilla
Nada mejor contra el calor que un helado fresquito, por eso hoy os presento los Conos sin lactosa sabor vainilla de Casty.
Spoiler alert: No tengo ninguna pega contra ellos.
No se si puedo ser objetiva en esta entrada, porque llevo un año sin probar otro helado que no sea tipo sorbete o hecho a basa de leche de soja. Y no me malinterpretéis, cuando creía que eran mis únicas opciones me sabían a gloria, y les estaré eternamente agradecida, pero estos conos están a otro nivel.
El sabor a vainilla es lo suficientemente intenso (teniendo en cuenta que el helado industrial de vainilla suele saber a poco), el barquillo está crujiente y hasta tiene la punta rellena de chocolate, lo que deja el perfecto sabor de boca. Se pueden comprar en Carrefour.
Como siempre os dejo la información del aporte calórico y la lista de alérgenos, por si les queréis echar un vistazo.
¡A disfrutar!
Spoiler alert: No tengo ninguna pega contra ellos.
No se si puedo ser objetiva en esta entrada, porque llevo un año sin probar otro helado que no sea tipo sorbete o hecho a basa de leche de soja. Y no me malinterpretéis, cuando creía que eran mis únicas opciones me sabían a gloria, y les estaré eternamente agradecida, pero estos conos están a otro nivel.
El sabor a vainilla es lo suficientemente intenso (teniendo en cuenta que el helado industrial de vainilla suele saber a poco), el barquillo está crujiente y hasta tiene la punta rellena de chocolate, lo que deja el perfecto sabor de boca. Se pueden comprar en Carrefour.
Como siempre os dejo la información del aporte calórico y la lista de alérgenos, por si les queréis echar un vistazo.
¡A disfrutar!
Helados la Abuela
Aunque todavía queda un mes para la llegada oficial del verano, al menos por el sur, el calor ya ha empezado a formar parte de la rutina diaria, así que es el momento perfecto de presentaros los helados artesanos La Abuela. Esta entrada forma parte de una serie que voy a llamar #AquiTenemosOpciones, a falta de un título mejor. Como ya os anuncié en Tarta de cumpleaños sin lactosa, cada mes os iré descubriendo un restaurante/bar/cafetería/etc donde pongan alguna facilidad a las personas con intolerancias o alergias.
A día de hoy los helados de la Abuela son mis preferidos, ganando por goleada al resto de helados que he probado. Son muy cremosos, e incluso los sorbetes, que son los que podemos tomar sin problemas, no tienen esa textura como de polo aguado, que hace que un helado pierda todo el interés, al menos para mí. Otro punto muy fuerte es su intenso sabor. Y siempre saben a lo que dice que sabe, desde la primera cucharada hasta la última.
Los sabores que suelo pedir son sorbete de mango, que da la sensación de estar comiendo mango triturado, cremoso y fresquito, y un tipo de chocolate puro que no tiene lactosa, del cual he olvidado el nombre exacto. Las chicas que atienden son muy agradables y no tienen problema en nombrar las opciones sin lactosa. Que recuerde hay también sorbete de manzana y de limón, y puede que de sandía, pero no pondría la mano en el fuego.
En Sevilla, que yo conozca hay tres heladerías, una en la Avenida de la Constitución, otra en la calle Laraña y otra en Tetuán. Si pasáis cerca os animo a entrar, prometo que no quedaréis defraudados.
¡A disfrutar!
PD: Para los que no vivís por la zona de Sevilla, no perdáis la paciencia, que hablaré en próximos meses de franquicias, o cadenas que tengan locales más allá de Andalucía. Mientras tanto podéis plantearos una visita a esta zona para poder disfrutar de su encanto culinario y monumental. Ahí lo dejo...
A día de hoy los helados de la Abuela son mis preferidos, ganando por goleada al resto de helados que he probado. Son muy cremosos, e incluso los sorbetes, que son los que podemos tomar sin problemas, no tienen esa textura como de polo aguado, que hace que un helado pierda todo el interés, al menos para mí. Otro punto muy fuerte es su intenso sabor. Y siempre saben a lo que dice que sabe, desde la primera cucharada hasta la última.
Los sabores que suelo pedir son sorbete de mango, que da la sensación de estar comiendo mango triturado, cremoso y fresquito, y un tipo de chocolate puro que no tiene lactosa, del cual he olvidado el nombre exacto. Las chicas que atienden son muy agradables y no tienen problema en nombrar las opciones sin lactosa. Que recuerde hay también sorbete de manzana y de limón, y puede que de sandía, pero no pondría la mano en el fuego.
En Sevilla, que yo conozca hay tres heladerías, una en la Avenida de la Constitución, otra en la calle Laraña y otra en Tetuán. Si pasáis cerca os animo a entrar, prometo que no quedaréis defraudados.
¡A disfrutar!
PD: Para los que no vivís por la zona de Sevilla, no perdáis la paciencia, que hablaré en próximos meses de franquicias, o cadenas que tengan locales más allá de Andalucía. Mientras tanto podéis plantearos una visita a esta zona para poder disfrutar de su encanto culinario y monumental. Ahí lo dejo...
Helado Sin Lactosa
Yogures, Brownie... Helado. De postre dulce en postre dulce, y tiro porque me toca!
Hoy quería hablaros del helado Sin Lactosa y sin azúcares añadidos de Nata con Sirope de Caramelo de Hacendado.
Para empezar hay que puntualizar, que no está libre de lactosa al 100%, tiene ese <0,01 gramos que para algunos intolerantes puede no significar ningún problema, siempre que se tenga cuidado con la cantidad que tomamos, pero para otros puede ser demasiado. A mí personalmente no me ha dado problemas, tomando una quinta parte de la tarrina cada vez, ya que está indicado para cinco raciones.
Aclarado el tema más importante, he de deciros que su sabor es suave (como cualquier helado de nata). Tiene mucho caramelo en la parte de arriba, nada más abrir la tapa, y al fondo, pero en el centro, prácticamente lo único que hay es helado de nata. De consistencia, es igual que cualquier helado, y la ausencia de lactosa no se percibe en el sabor.
Al no tener azúcares añadidos, es un helado bajo en calorías, 99 Kcal por ración, que son más o menos las mismas que las que nos aportaría un yogur azucaradado. La cantidad de azúcar, que es lo más importante realmente, y lo que debemos controlar, también es baja. Sumando estas dos ventajas, se consigue una de las opciones de helado más saludables, incluso para aquellos que pueden tomar lactosa.
¡A disfrutar!
Hoy quería hablaros del helado Sin Lactosa y sin azúcares añadidos de Nata con Sirope de Caramelo de Hacendado.
Para empezar hay que puntualizar, que no está libre de lactosa al 100%, tiene ese <0,01 gramos que para algunos intolerantes puede no significar ningún problema, siempre que se tenga cuidado con la cantidad que tomamos, pero para otros puede ser demasiado. A mí personalmente no me ha dado problemas, tomando una quinta parte de la tarrina cada vez, ya que está indicado para cinco raciones.
Aclarado el tema más importante, he de deciros que su sabor es suave (como cualquier helado de nata). Tiene mucho caramelo en la parte de arriba, nada más abrir la tapa, y al fondo, pero en el centro, prácticamente lo único que hay es helado de nata. De consistencia, es igual que cualquier helado, y la ausencia de lactosa no se percibe en el sabor.
Al no tener azúcares añadidos, es un helado bajo en calorías, 99 Kcal por ración, que son más o menos las mismas que las que nos aportaría un yogur azucaradado. La cantidad de azúcar, que es lo más importante realmente, y lo que debemos controlar, también es baja. Sumando estas dos ventajas, se consigue una de las opciones de helado más saludables, incluso para aquellos que pueden tomar lactosa.
¡A disfrutar!
Y de postre... HELADO!
En cualquier restaurante o bar, a la hora del postre, parece que siempre se repite para mí la misma historia.
-¿Les apetece tomar algo de postre?- pregunta amablemente el camarero.
-¿Tienen alguno que no tenga lactosa?- pregunto sin demasiadas esperanzas.
A lo cual el camarero me responde apenado que no, o va a preguntar a cocina, e igualmente me responde en negativo. Entonces se producen unos segundos de tensión en la mesa, porque el resto de comensales no saben muy bien si pedir postre o acompañarme en mi abstinencia dulcera. Yo siempre los animo a que pidan y hagan un "esfuerzo" por disfrutarlo, por mí. Tras el postre, toca pedir la cuenta y pagar, y los que mejor me conocen ya saben lo que viene después.
Toca buscar un helado como premio a mi compostura, ante el desfile de tartas, brownies, y postres con pinta a cada cual mas buena, que he tenido que observar sin probar. Y para felicidad de todos, casi en el 100% de heladerías, y más en las artesanas, hay una opción de helado sin lactosa.
La palabra clave que buscamos entre los nombres de los helados es sorbete. En la primera foto el helado es mitad sorbete de mandarina y mitad sorbete de frambuesa. Y en la segunda imagen, mitad sorbete de mango, mitad chocolate puro, que en esta heladería lo hacen con leche de soja, lo que lo convierte en una opción igual de válida. Según wikipedia el sorbete se carcteriza por no llevar ingredientes grasos, como la leche y la nata, por lo que no debería contener en ningún caso lactosa, pero lo mejor es preguntar al heladero, por si acaso.
Hay algunas heladería artesanas que hacen helados con leche de soja, perfectos para personas con intolerancia a la lactosa. Es el caso de este helado de turrón.
Tengo que decir que no sabe mucho a turrón, más bien sabe a helado de soja con trocitos de almendra. A pesar de ello es uno de mis preferidos, porque a veces hecho de menos en los sorbetes la cremosidad propia del helado.
¡A disfrutar!
-¿Les apetece tomar algo de postre?- pregunta amablemente el camarero.
-¿Tienen alguno que no tenga lactosa?- pregunto sin demasiadas esperanzas.
A lo cual el camarero me responde apenado que no, o va a preguntar a cocina, e igualmente me responde en negativo. Entonces se producen unos segundos de tensión en la mesa, porque el resto de comensales no saben muy bien si pedir postre o acompañarme en mi abstinencia dulcera. Yo siempre los animo a que pidan y hagan un "esfuerzo" por disfrutarlo, por mí. Tras el postre, toca pedir la cuenta y pagar, y los que mejor me conocen ya saben lo que viene después.
Toca buscar un helado como premio a mi compostura, ante el desfile de tartas, brownies, y postres con pinta a cada cual mas buena, que he tenido que observar sin probar. Y para felicidad de todos, casi en el 100% de heladerías, y más en las artesanas, hay una opción de helado sin lactosa.
La palabra clave que buscamos entre los nombres de los helados es sorbete. En la primera foto el helado es mitad sorbete de mandarina y mitad sorbete de frambuesa. Y en la segunda imagen, mitad sorbete de mango, mitad chocolate puro, que en esta heladería lo hacen con leche de soja, lo que lo convierte en una opción igual de válida. Según wikipedia el sorbete se carcteriza por no llevar ingredientes grasos, como la leche y la nata, por lo que no debería contener en ningún caso lactosa, pero lo mejor es preguntar al heladero, por si acaso.
Hay algunas heladería artesanas que hacen helados con leche de soja, perfectos para personas con intolerancia a la lactosa. Es el caso de este helado de turrón.
Tengo que decir que no sabe mucho a turrón, más bien sabe a helado de soja con trocitos de almendra. A pesar de ello es uno de mis preferidos, porque a veces hecho de menos en los sorbetes la cremosidad propia del helado.
¡A disfrutar!
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